Termina el mes de octubre y continuando con el proyecto Doce Citas con.. con mis compañeras de El Objetivo Mágico.
Este mes la cita ha sido con Vivian Maier.
Vivian Maier (1 de febrero de 1926, Nueva York -21 de abril de 2009, Chicago) fue una fotógrafa norteamericana aficionada que trabajó como niñera en Chicago durante cuatro décadas. Sus padres, refugiados judíos, fueron la francesa María Jaussaud y el austríaco Charles Maier. Pasó su infancia entre Francia y Estados Unidos. Hacia 1930 su padre abandonó a su madre y a ella y entonces ellas convivieron una temporada con una pionera de la fotografía, la surrealista Jane J. Bertrand. Es posible que ahi naciera su interés y su vocación.
En 1951 con 25 años se mudó a Nueva York y en 1956 a Chicago, donde pasó la mayor parte de su vida. Maier no revelaba muchos de sus carretes porque no se lo podía permitir. Solo tomaba fotos sin descanso y sin que aparentemente le importara el resultado final.
En 1959 viajó sola a Egipto, Tailandia, Taiwan, Vietnam, Francia, Italia e Indonesia.
Vivió en Rogers Park y fue niñera de una familia de North Side en Chicago. John Maloof resume la descripción que hacían de ella algunas personas a las que cuidó cuando eran pequeñas:
"Era socialista, feminista, crítica de cine y campechana. Aprendió inglés yendo al teatro porque le encantaba. Solía llevar chaqueta de hombre, zapatos de hombre y un sombrero grande. Estaba tomando fotografías todo el tiempo y luego no se las enseñaba a nadie."
Hacia el final de su vida quedó sin vivienda pero los 3 hijos Ginsberg a los que había cuidado de niños le pagaron el alquiler de un apartamento y cuidaron de ella hasta su fallecimiento en 2009. Ellos recordaban a Maier como una segunda madre. En diciembre de 2008 se cayó cuando caminaba sobre hielo y se golpeó la cabeza. Fue llevada a una residencia de ancianos en Oak Park donde falleció 4 meses después a los 83 años.
En 2007, John Maloof estaba buscando información para escribir un libro de historia sobre Chicago llamado Portage Park y acudió a una subasta donde compró un archivo de fotografías por unos 380 USD. La casa de subastas había adquirido sus pertenencias de un almacén guardamuebles porque había dejado de pagar las cuotas. John Maloof comenzó a revisarlo y lo desechó para su investigación. Decidió revelar una parte y revenderla en internet. Fue entonces cuando el reputado crítico e historiador de fotografía Alan Sekula se puso en contacto con él para evitar que siguiera dispersando aquel material prodigioso y lleno de talento. Maloof, consciente del tesoro rescatado prácticamente de la basura, empezó un minucioso trabajo de investigación, recuperación y protección del archivo de Vivian Maier. Aquello le movió a hacer fotografías similares. Compró la misma cámara Rolleyflex que tenía Vivian Maier y fue a los mismos lugares para hacer fotografías.
Gracias a la familia Gensburgs, para la que Vivian había trabajado durante diecisiete años, John Maloof pudo recuperar dos cajones grandes que iban a ser tirados a la basura. Contenían correspondencia, recortes de periódico y carretes fotográficos en color. De los 100.000 negativos, unos 20.000 o 30.000 todavía estaban en los carretes sin revelar desde 1960 a 1970. John Maloof consiguió revelar los carretes con éxito. Los negativos que reveló Vivian estaban colocados en tiras y tenían la fecha y la localización escritas en francés. John Maloof buscó más información en internet y encontró que había fallecido dos días antes de la búsqueda.
En noviembre de 2010 habían escaneado 10.000 negativos y tenían pendientes de escanear otros 90.000. También quedaban unos cientos de carretes en blanco y negro y unos 600 carretes de color por revelar. Su trabajo muestra escenas callejeras de Chicago y Nueva York en las décadas desde 1950 hasta finales de los 90.
Info: Wikipedia, clubdefotografia.net
El trabajo de Vivian Maier es parte de un renacimiento del interés por el arte de la fotografía urbana. Vivian registró algunas de las maravillas más interesantes y peculiares de la urbanidad de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Su historia ha cautivado al mundo, tanto que se ha rodado un documental sobre su vida titulado Finding Vivian Maier realizado por John Maloof y Charlie Siskel, que os recomiendo veais si teneis oportunidad.
Os dejo su web para que os deleiteis una y otra vez con su maravilloso trabajo:
Web Oficial de Vivian Maier
Este reto me ha resultado especialmente complicado. Me he sentido abrumada por la grandeza de la obra de esta artista. Es por ello que ha sido el mes menos productivo de todas mis citas hasta ahora. Al final me he decantado por un autorretrato, inspirándome en los autorretratos recurrentes que Vivian Maier realizaba en espejos, aprovechando los reflejos.
"Tenemos que dejar sitio a los demás. Esto es una rueda, te subes y llegas al final, alguien más tiene tu misma oportunidad y ocupa tu lugar, hasta el final, una vez más, siempre igual. Nada nuevo bajo el sol."
(Vivian Maier)
martes, 18 de noviembre de 2014
sábado, 11 de octubre de 2014
Peregrino
El equipo de Emotionage, dado el éxito de la primera convocatoria, propuso a los participantes que así lo deseasen, realizar una nueva fotopoesía. Yo me ofrecí, así que me asignaron de nuevo un poema para materializarlo en imagen.
El poema que me fue asignado fue Peregrino, de Luis Cernuda:
El poema que me fue asignado fue Peregrino, de Luis Cernuda:
Peregrino
¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.
Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Itaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
(Luis Cernuda)
(Luis Cernuda)
Y el fragmento que me fue asignado para representar en imagen:
Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.
La fotopoesía que resultó fue ésta:
lunes, 6 de octubre de 2014
Doce citas con fotógrafos: Septiembre. Ralph Gibson
Termina el mes de Septiembre y continuamos con el proyecto con mis compañeras de El Objetivo Mágico.
Este mes hemos trabajado sobre la obra de Ralph Gibson.
Ralph Gibson (Los Ángeles,16 de enero de 1939) fue hijo único de Rita Vargas y C.Carter Gibson. Su padre trabajaba en Warner Bros, por lo que el cine formaba parte de la vida cotidiana de la familia. Durante su juventud Ralph participó como figurante en películas de Nicholas Ray o Alfred Hitchcock, del cual era asistente su padre. Cuando en 1954 se divorciaron sus padres bajó su rendimiento escolar y abandonó la escuela en 1955 con dieciséis años. Hasta que tuvo la edad para alistarse en la marina estuvo trabajando como mecánico y el día de su cumpleaños en 1956 se alistó como voluntario.
Por azar ingresó en la Escuela Naval de Fotografía con sede en Pensacola en Florida, donde adquirió una formación técnica muy completa. Su trabajo en la marina consistía en realizar retratos, fotografía aérea y fotografía documental. Cuando su barco hacía escala en Nueva York frecuentaba los clubes de jazz y asistía a lecturas de poesía. Durante el servicio militar no solamente aprendió el oficio fotográfico sino que encontró su vocación de fotógrafo.
A su regreso a Los Ángeles tuvo intenciones de matricularse en la escuela de arte, pero tras una breve estancia en San Francisco decidió trasladarse para estudiar fotografía en el instituto de arte de esa ciudad. En 1960 comenzó sus estudios, pero sólo cursó dos semestres ya que quería formarse mediante el trabajo. Su profesor, Paul Hassel, le recomendó un trabajo de ayudante con Dorothea Lange. Con ella estuvo trabajando durante un año y medio, aunque paralelamente desarrolló su estilo personal. Realizó su primera exposición, y en 1961 se compró una cámara Leica con película de 35 mm. Entonces descubrió nuevas posibilidades y otra forma de hacer fotografías.
En 1962 se muda a Los Ángeles para trabajar como reportero gráfico. Como fotógrafo independiente no obtuvo muchos trabajos. Sin embargo estuvo trabajando varios meses para la Cinerama Corporation, que preparaba la Feria Mundial de Nueva York de 1964. Publicó sus primeras fotos en 1963 en la revista Nexos de San Francisco. En 1966 trabajó para varios editores gráficos de moda. Uno de sus trabajos para la agencia Kennedy Graphics se convirtió en su primer libro, titulado Strips.
A finales de 1966 decidió trasladarse a Nueva York y se instaló en el Hotel Chelsea con sus Leicas y doscientos dólares en el bolsillo. Esta ciudad estimuló su imaginación y le pareció como un paraíso para los fotógrafos. Pronto consiguió numerosos trabajos y pudo frecuentar los ambientes de los jóvenes artistas. A principios de 1967 conoció a Robert Frank y lo contrató como asistente en la película Yo y mi hermano. En 1968 conoce a Larry Clark y Mary Ellen Mark, que influyen en su concepción de la fotografía. A partir de ese momento se alejó del fotoperiodismo y expresó un rechazo hacia la fotografía comercial.
Atraído por escritores como Marguerite Duras y Jorge Luis Borges, por la nueva novela, la música atonal y la poesía concreta se dedicó a la vida en la noche y a dormir durante el día. Su concepción de la fotografía cambia y se convierte en el instrumento de la introspección. Sus negativos adoptan un tono surrealista y con ellos decide publicar un libro: The Somnambulist. Sin embargo, debió esperar tres años para publicarlo. Al principio, por no encontrar editor, pero en cuanto tuvo varias ofertas decidió crear su propia editorial, Lustrum Press, para mantener así su independencia. En 1970 realizó una tirada de 3000 ejemplares del libro, y su publicación supuso un éxito inmediato. A partir del mismo Gibson fue reclamado para exponer sus obras y dar conferencias.
Desde la publicación de su libro Ralph Gibson fue reconocido en los círculos fotográficos. En 1971 emprendió un viaje por Europa, lo que le permitió tomar gran cantidad de fotos en Francia e Inglaterra, que incluyó en su libro Dejá Vu (el segundo de su trilogía). El último libro de su trilogía aparece en 1975 con el título de Days at sea. Tres publicaciones que reflejan el trabajo sólido de un fotógrafo que se ha hecho a sí mismo dejando una posible estabilidad para centrarse en aquello que le reportaba más satisfacciones a nivel creativo.
Ha recibido numerosas distinciones y premios:
"He sido fotógrafo toda mi vida… He fotografiado muchas cosas por muy diversas razones. Pero hay algo que cada vez se hace más y más evidente y es sencillamente que soy tan bueno como lo es mi próxima fotografía. Es lo que más importa. Es por este motivo que encuentro tanto placer al enfrentarme a un nuevo día y al revelar ese nuevo carrete. Es una forma de vivir genial."
Ralph Gibson, 16 de enero de 2010.
Este mes hemos trabajado sobre la obra de Ralph Gibson.
Ralph Gibson (Los Ángeles,16 de enero de 1939) fue hijo único de Rita Vargas y C.Carter Gibson. Su padre trabajaba en Warner Bros, por lo que el cine formaba parte de la vida cotidiana de la familia. Durante su juventud Ralph participó como figurante en películas de Nicholas Ray o Alfred Hitchcock, del cual era asistente su padre. Cuando en 1954 se divorciaron sus padres bajó su rendimiento escolar y abandonó la escuela en 1955 con dieciséis años. Hasta que tuvo la edad para alistarse en la marina estuvo trabajando como mecánico y el día de su cumpleaños en 1956 se alistó como voluntario.
Por azar ingresó en la Escuela Naval de Fotografía con sede en Pensacola en Florida, donde adquirió una formación técnica muy completa. Su trabajo en la marina consistía en realizar retratos, fotografía aérea y fotografía documental. Cuando su barco hacía escala en Nueva York frecuentaba los clubes de jazz y asistía a lecturas de poesía. Durante el servicio militar no solamente aprendió el oficio fotográfico sino que encontró su vocación de fotógrafo.
A su regreso a Los Ángeles tuvo intenciones de matricularse en la escuela de arte, pero tras una breve estancia en San Francisco decidió trasladarse para estudiar fotografía en el instituto de arte de esa ciudad. En 1960 comenzó sus estudios, pero sólo cursó dos semestres ya que quería formarse mediante el trabajo. Su profesor, Paul Hassel, le recomendó un trabajo de ayudante con Dorothea Lange. Con ella estuvo trabajando durante un año y medio, aunque paralelamente desarrolló su estilo personal. Realizó su primera exposición, y en 1961 se compró una cámara Leica con película de 35 mm. Entonces descubrió nuevas posibilidades y otra forma de hacer fotografías.
En 1962 se muda a Los Ángeles para trabajar como reportero gráfico. Como fotógrafo independiente no obtuvo muchos trabajos. Sin embargo estuvo trabajando varios meses para la Cinerama Corporation, que preparaba la Feria Mundial de Nueva York de 1964. Publicó sus primeras fotos en 1963 en la revista Nexos de San Francisco. En 1966 trabajó para varios editores gráficos de moda. Uno de sus trabajos para la agencia Kennedy Graphics se convirtió en su primer libro, titulado Strips.
A finales de 1966 decidió trasladarse a Nueva York y se instaló en el Hotel Chelsea con sus Leicas y doscientos dólares en el bolsillo. Esta ciudad estimuló su imaginación y le pareció como un paraíso para los fotógrafos. Pronto consiguió numerosos trabajos y pudo frecuentar los ambientes de los jóvenes artistas. A principios de 1967 conoció a Robert Frank y lo contrató como asistente en la película Yo y mi hermano. En 1968 conoce a Larry Clark y Mary Ellen Mark, que influyen en su concepción de la fotografía. A partir de ese momento se alejó del fotoperiodismo y expresó un rechazo hacia la fotografía comercial.
Atraído por escritores como Marguerite Duras y Jorge Luis Borges, por la nueva novela, la música atonal y la poesía concreta se dedicó a la vida en la noche y a dormir durante el día. Su concepción de la fotografía cambia y se convierte en el instrumento de la introspección. Sus negativos adoptan un tono surrealista y con ellos decide publicar un libro: The Somnambulist. Sin embargo, debió esperar tres años para publicarlo. Al principio, por no encontrar editor, pero en cuanto tuvo varias ofertas decidió crear su propia editorial, Lustrum Press, para mantener así su independencia. En 1970 realizó una tirada de 3000 ejemplares del libro, y su publicación supuso un éxito inmediato. A partir del mismo Gibson fue reclamado para exponer sus obras y dar conferencias.
Desde la publicación de su libro Ralph Gibson fue reconocido en los círculos fotográficos. En 1971 emprendió un viaje por Europa, lo que le permitió tomar gran cantidad de fotos en Francia e Inglaterra, que incluyó en su libro Dejá Vu (el segundo de su trilogía). El último libro de su trilogía aparece en 1975 con el título de Days at sea. Tres publicaciones que reflejan el trabajo sólido de un fotógrafo que se ha hecho a sí mismo dejando una posible estabilidad para centrarse en aquello que le reportaba más satisfacciones a nivel creativo.
Ha recibido numerosas distinciones y premios:
- premiado por la National Endowment for the Arts en 1973, 1975 y 1986
- premiado por la Deutscher Akademischer Austauschdienst Exchange en Berlín
- premiado por el New York State Council of the Arts
- premiado en 1985 por la John Simon Guggenheim Memorial Foundation
- Officier de L'Ordre des Arts et des Lettres en 1986
- Commandeur de L'Ordre des Arts et des Lettres por el Gobierno francés (2002)
- Leica Medal of Excellence Award (1988)
- 150 Years of Photography Award dado por la Sociedad fotográfica de Japón (1989)
- la Gran Medalla de la ciudad de Arlés en 1994
- la Lucie Award en 2007 por lo logros alcanzados a lo largo de su vida
- nombrado doctor honorario en Artes por la Universidad de Maryland (1991) y por la Universidad Wesleyan de Ohio (1997)
Gibson vive en Nueva York y viaja con frecuencia a Europa y Brasil.
A día de hoy son muchos los autores que beben de la fuente de Ralph Gibson. Que utilizan su simbología para crear imágenes propias y únicas de su universo interior. De ese universo que late a través de imágenes oníricas, de nubes, de sombras, de claros. Un fotógrafo solo apto para aquellos que quieran entrar en su mundo, pero que sin embargo es absolutamente recomendable para todos.
Info extraída de: Wikipedia y Xatakafoto.
Este reto ha sido apasionante. Uno de los más estimulantes de todo el proyecto hasta ahora. Adentrarme en la obra de Ralph Gibson ha sido una aventura, un viaje divertido y estimulante. Y puedo decir que ha cambiado sustancialmente mi manera de mirar. Me he sentido especialmente atraída por las series Black y Haiku. Y junto a mi compañero y ayudante incondicional, que tiene un ojo y una visión increíble, hemos estado paseando por la ciudad observando los detalles, estudiando la luz. Y observando el entorno el blanco y negro. Gibson tiene un don: sus fotografías dejan las puertas abiertas a la imaginación del espectador, para que cada cual imagine su propia historia partiendo de lo que ve. Esto es, en mi opinión lo que le hace tan grande. Quiero dar las gracias especialmente a Iratxe Cieza por haber escogido a este fotógrafo para el reto. No lo conocía y ha sido un descubrimiento maravilloso.
También las gracias a mi chico por prestarse una vez más como modelo, pacientemente, con cazadora, a pesar de los calores. Y por su compañía y colaboración siempre. Somos un equipo.
Os dejo con el trabajo que he realizado este mes inspirándome en la obra de Ralph Gibson:
Y a continuación dos fotografías inspiradas en su trabajo pero no en ninguna fotografía concreta del autor, sino en su trabajo en general, en su manera de construir las imágenes:
"He sido fotógrafo toda mi vida… He fotografiado muchas cosas por muy diversas razones. Pero hay algo que cada vez se hace más y más evidente y es sencillamente que soy tan bueno como lo es mi próxima fotografía. Es lo que más importa. Es por este motivo que encuentro tanto placer al enfrentarme a un nuevo día y al revelar ese nuevo carrete. Es una forma de vivir genial."
jueves, 25 de septiembre de 2014
A la caza del atardecer
Durante mis vacaciones este pasado mes de Julio estuve una vez más cazando tesoros. Los doce tesoros propuestos por Jackie Rueda, un rally fotográfico donde cada uno, por diversión, ha de encontrar doce tesoros urbanos y reunir el botín antes de que termine el mes. Este ha sido el tercer verano que me decido a buscarlos porque me resulta muy divertido y además me sirve para entrenar mi ojo fotográfico. El año pasado mi búsqueda fue en grupo, con mis queridas chicas de El Objetivo Mágico.
Uno de los tesoros asignados por Jackie era un atardecer, así que me fui en su busca. Y esta fue mi ruta:
Uno de los tesoros asignados por Jackie era un atardecer, así que me fui en su busca. Y esta fue mi ruta:
El sol se renueva cada día. No cesará de ser eternamente nuevo.
Heráclito
sábado, 13 de septiembre de 2014
Dos pasiones unidas
Desde pequeñita me han gustado los Playmobils. No tenía muchos porque al ser niña me regalaban Barriguitas y otras muñecas más al uso y costumbres de niñas :) Pero me he hecho mayor y con treinta y tantos me he "arrejuntado" con un apasionado de los Playmobils. Entre los dos nos hemos hecho con una pequeña colección. Y vivimos rodeados de ellos, y nos encanta!!!
Cuando empecé a engancharme a la fotografía (en realidad siempre he sentido que la fotografía era parte de mí, pero fue hace tres años cuando se convirtió en una pasión) comencé a fotografiar clicks. Es muy divertido y estimulante, porque imaginar y construir historias con ellos da mucho juego.
Este año estoy embarcada en dos proyectos fotográficos personales:
Teleidoscope 2014 y Hoy toca ser feliz. Tanto en uno como en otro he realizado escenas con los Playmobils, y ya no puedo parar!! Me gusta mucho, y pone mi cerebro y mi creatividad a funcionar. Mis dos pasiones unidas. ¿Qué puede haber más motivador?
Os dejo con las tres que he realizado este pasado mes de Julio en la playa, con la maravillosa ayuda de mi madre ♥
Tirarme al suelo, llenarme de arena y clavarme todas las piedrecitas mereció la pena :) Os lo aseguro!!


martes, 2 de septiembre de 2014
Sólo el amor
Hace tres meses me animé a colaborar en un proyecto que combina literatura y fotografía.
El equipo de Emotionage se encarga de asignar a cada participante un poema, y a partir de ese poema se ha de materializar en una imagen, la emoción o el pensamiento que te ha generado.
Desde el principio me pareció un proyecto precioso, y no dudé ni un segundo en participar.
La poesía que recibí es Sólo el amor de José Angel Valente:
desesperadamente a la esperanza
de que sólo el amor
abra tus labios a la luz del día.
La fotopoesía que surgió finalmente fue ésta:
El equipo de Emotionage se encarga de asignar a cada participante un poema, y a partir de ese poema se ha de materializar en una imagen, la emoción o el pensamiento que te ha generado.
Desde el principio me pareció un proyecto precioso, y no dudé ni un segundo en participar.
La poesía que recibí es Sólo el amor de José Angel Valente:
Sólo el amor
Cuando el amor es gesto del amor y queda
vacío un signo sólo.
Cuando está el leño en el hogar,
mas no la llama viva.
Cuando es el rito más que el hombre.
Cuando acaso empezamos
a repetir palabras que no pueden
conjurar lo perdido.
Cuando tú y yo estamos frente a frente
y una extensión desierta nos separa.
Cuando la noche cae.
Cuando nos damos
desesperadamente a la esperanza
de que sólo el amor
abra tus labios a la luz del día.
Y el fragmento que me fue asignado para representar en imagen:
Cuando nos damosdesesperadamente a la esperanza
de que sólo el amor
abra tus labios a la luz del día.
La fotopoesía que surgió finalmente fue ésta:
viernes, 29 de agosto de 2014
Doce citas con fotógrafos: Agosto. Andreas Gursky
Termina el mes de Agosto y seguimos con el proyecto Doce citas con fotógrafos junto a mis chicas de El Objetivo Mágico.
Nuestra cita este mes ha sido con Andreas Gursky.
Andreas Gursky (15 de Enero de 1955, Leipzig) es un fotógrafo alemán conocido fundamentalmente por sus trabajos en gran formato y que trabaja con imágenes en color procesadas digitalmente. Es uno de los fotógrafos más exitosos de la fotografía contemporánea. Andreas Gursky nació en una familia de fotógrafos, ya que tanto su padre, Willy Gursky, como su abuelo Nazi Hans (1890–1960) han sido fotógrafos publicitarios.Desde muy joven se familiarizó con la fotografía comercial. Estudió Comunicación Visual en la universidad de Duisburg-Essen y al mismo tiempo cursó estudios en la Academia de Arte de Düsseldorf. Junto a los fotógrafos Axel Hütte, Jörg Sasse, Thomas Struth, Candida Höfer y Thomas Ruff pertenece al grupo de la Escuela de Becher (‘’Becher-Schüler’’), conocidos como la Escuela de Fotografía de Düsseldorf.
Sus fotografías, de gran formato y ricas en color y detalle, representan con frecuencia lugares de intercambio humano vinculados a la sociedad tardo-capitalista, espacios públicos como aeropuertos, estaciones, discotecas, edificios de bolsa, parlamentos, plantas industriales, oficinas, hoteles, supermercados, o piscinas; así como lugares donde lo humano constituye únicamente una huella anecdótica.En sus fotografías de exterior en las que retrata paisajes de montaña, cataratas y carreteras donde se aprecia la inmensidad del entorno en contraste con la pequeñez de lo humano. La repetición juega un papel muy importante en la obra de Gursky. En sus fotos aparecen a menudo acumulaciones de objetos similares que, a pesar de la complejidad evidente, mantienen un orden implícito.
Gursky incorpora a su técnica fotográfica las ventajas de los avances tecnológicos en el proceso fotográfico. La manipulación digital sirve a Gursky para crear un mundo inventado en el que, sin embargo, el espectador de sus fotografías se sabe reconocer de inmediato.A primera vista, las imágenes de Gursky llevan al engaño. No son un mero clic en una cámara que cuesta varios miles de euros. Utiliza métodos digitales para trabajar con las imágenes, añadiendo efectos o suprimiendo partes de la composición. Como la paleta de un pintor.
Ha expuesto en instituciones de todo el mundo. Su fotografía 99 Cent II Diptychon se sitúa en el cuarto lugar en la lista de fotografías más caras vendidas de toda la historia, y su fotografía Rhein II es actualmente la foto más cara vendida de toda la historia, y por la que más dinero se ha pagado en una subasta.
Sus fotografías, aparentemente frías y descontextualizadas, aunque caracterizadas por su impecable sentido de la composición, se convierten en crudos inventarios de la sociedad de consumo.
Este mes ha sido diferente para mí, porque he sido yo quien escogió a este autor para trabajar sobre él durante todo este mes. Lo descubrí en el curso de Composición de Encandilarte Fotografía que realicé en febrero del año pasado y me fascinó. Y decidí escogerlo para este reto porque es completamente distinto a todos los fotógrafos en los que habíamos trabajado hasta ahora, y es bueno salir de la zona cómoda. A mí me ha hecho sudar tinta, y me queda muchísimo que aprender todavía en este tipo de fotografía. Pero ha valido la pena y estoy muy contenta. Reconozco que ha habido días que me he bloqueado, y ha sido gracias a mis compañeras que he podido resolver y llevar a cabo la edición de todas estas fotografías. Todos los meses lo digo pero necesito repetirlo, mis compañeras de El Objetivo Mágico son lo mejor, sin ellas nunca habría sido capaz de avanzar tanto. Gracias chicas!! ♥ ♥
Aquí está el trabajo que he realizado este mes inspirándome en la obra de este grandioso fotógrafo:
"El espacio es muy importante para mí, pero de una manera abstracta. Quizás para intentar entender no solo que estamos viviendo en cierto edificio o en un determinado lugar, sino para darnos cuenta de que estamos viviendo en un planeta que está viajando a una velocidad enorme por el universo.”
(A.Gursky)
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